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El descontrol del deseo

Cuando el tipo de sociedad en que vivimos degradó hace ya rato el trabajo en simple empleo, uno no puede sorprenderse de los bajos salarios ni de la excesiva diferencia entre quienes reciben los más altos y los que tienen que contentarse con los más bajos. Porque el problema es doble: bajos salarios y una desigualdad excesiva entre los que ganan más y aquellos que ganan menos. Como tampoco tendría que sorprendernos que si la educación superior viene reduciéndose a mera capacitación, esto es, a precalentamiento laboral con vistas a la obtención de puestos de trabajo, los jóvenes afronten hoy su paso por la universidad no como oportunidad para formarse en un saber cualquiera, sino como posibilidad de tramitar un título en el menor tiempo y con las más bajas exigencias, de manera de salir cuanto antes al mercado ocupacional y comenzar un ejercicio profesional que les facilite en corto tiempo la posesión de todo cuanto ansían para ser felices.

Tomado de aquí.

Por favor léanse completo el post de Agustin Squella, interesante...me sentí muy identificada. A eso, supongo yo, es que pretendo hacerle resistencia...no es nada fácil...todos te caen por un helado que te comés en McDonalds, pero no se fijan en lo retardataria que es su vida...A mi me llegó la treintanez y sigo pensando igual...qué sera?

Comentarios

Alida dijo…
Hola,

Que bueno que me mandaste tu blog. Que placer conocerte.

Y como disfruto de leer en espanol. (Aunque me demoro mas y a veces tengo que leer dos o tres veces para agarrar la onda!)

Pronto te hago mas comentarios.

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