Ayer hicimos la novena de niños en la casa de Getsemaní. Vinieron 25 vecinitos de las CAlle Lomba y el CAllejón ANgosto. Rosario, ROdrigo y Juliana cocinaron toda la tarde y pintaron galletas de navidad. Como los niños asisten a diversas novenas, no era una cosa de DARLES comida y dulces, sino más bien de compartir. LEímos, reflexionamos sobre por qué estábamos aquí, y comimos galletas con leche. Nos falta tanto! Los niños que nos rodean, moldeados por sus circunstancias, son bellísimos. CUando pueden son dulces y amorosos. Pero su realidad los ha hecho duros y conflictivos la mayoría del tiempo. INdigandos por las reglas, expresan sus caos emocionales internos con el miedo que les da a ser vistos, a equivocarse en público, a no ser siempre y a como de lugar los primeros. Yo los invito, a través del ejemplo (más) ylas palabras (menos, porque par ellos la palabra no tienen elmismo valor del grito) a que piensen en quiénes son y sobre todo quiénes quieren ser. Y eso se materializa en...
10 años de desescolarización, maternidad y feminismo(s)