Me encanta la tradición navideña. Habita en mi esté donde esté y eso nadie me lo podrá ya quitar. Creo que es importante que los hijos tengan tradiciones puesto que éstas dan arraigo, te hacen crear lazos perdurables para los que el tiempo y la distancia son una condición pasajera. La novena de aguinaldos, tan colombiana, es importante, y la rezamos así no seamos religiosos porque ha servido como pretexto para vernos, ineludiblemente, inaplazablemente. Y por cosas de las familias, hemos terminado mezclando tradiciones colombianas con cancdienses y celebramos navidad el 24 y el 25. Nosotros tenemos "niveles" de familiaridad. La primera, la inmediata, la que nos hace ser nosotros: Ry R y pa y ma. Una es la que está conmigo hoy (solo falta mi papá), la de siempre, la familia cotidiana, a de todos los días: mis hermanos y nana. Pero hay otras dos allá afuera que siempre se encuentran y se recuerdan en navidad...la familia gonzález, a donde acaba de llegar la Sofi a una generación...