Despues de varios meses de ires y venires médicos, demoras en conseguir citas, trámites de exámenes, dudas, respirar profundo con frecuencia para no asesinar a nadie...y en fin, un recorrido típico por el sistema de salud colombiano, obtuve un diagnóstico concreto: no tengo cáncer. Desafortunadamente, hay que añadirle a eso una palabra: "todavía". Y es que tengo un precursor genético que me hace propensa a desarrollar un cáncer...por lo cual debo hacerme controles cada 3 meses casi que por el resto de la vida...pero... eso es MARAVILLOSO! Cada 3 meses recordaré que mi prioridad soy yo misma...! Y me haré las ecografías. Estoy contenta, tranquila y aprendí lo que tenía que aprender de esta experiencia, por fortuna.
10 años de desescolarización, maternidad y feminismo(s)