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Mostrando las entradas de diciembre, 2013

Mandela

Murió el hombre más famoso e importante del mundo. Sigo en reflexiones que necesitamos hacer sobre su muerte (nada que me animo al vlogging, es dificil no crean, por ahora va esta entrada de blog).

1. era un hombre negro, perteneciente a una etnia considerada como incivilizada por el imperio inglés. Se crió muy pobre, pero tuvo acceso a una buenísima educación por sus propios méritos y su disciplina. El propio sistema educativo ayudó a forjarlo.

2. era un hombre rebelde. Desde que se escapó de la casa para no casarse como era la costumbre, demostró sus ideas revolucionarias. Estaba dispuesto a defender como nadie lo valioso de la tradición, pero a la vez, estaba siempre a la vanguardia, lo cual lo hizo habil negociador por lo impredecible de sus posiciones.

3. era guerrillero: pacisifista hata el tuétano dijo que si se superaba el límite de exito con la noviolencia, él mismo lideraría la lucha armada. Tras una terreible masacre, así fue.


EN fin....no me alcanzó la esperanza para temri…

Sobre la esperanza y la desesperanza

Soy una mujer ideológica. Los uqe me conocen bien, lo saben. Los que no, intuyen que soy radical y obstinada, que creo en algo así no sepan en qué. Hago lo que hago, digo lo que digo, soy como soy, por una (o varias razones). No las repetiré, solo diré aquí que el que me conoce sabe de mi búsqueda de la libertad, de mi defensa de los derechos humanos de diversos grupos poblacionales, y de mi criticidad e independencia de pensamiento.

Cometeré muchos errores, muchos. Pero recorro un camino muy mío que he me he forjado a puños y codazos. Uso poco mi influencia aún cuando si lo quisiera, la tendría toda. No me interesa. No me interesa reproducir lo que me puso aquí en primer lugar.

Y me duele mucho que la democracia y la constitución que he defendido con mi poder personal, con mis recursos, con mi convicción, con mis lágrimas, mi voz y mi familia, esté donde está esta: en una cloaca.

Tal vez sea ahora el tiempo de largarme un rato para volver a creer que esta falacia de país es posible.