Esta semana ha sido de gran intensidad. He pensado muchas entradas, no se si les pase a los otros lectores bloggeros, pero a mi se me van ocurriendo cosas que redacto mentalmente...y generalmente llego a escribir. Pero todos los días he quedado exhausta. Hemos hecho mil cosas que voy a tratar de retomar. Bueno el lunes fue de celebración; hice un compromiso conmigo misma de NO REGAÑAR, y va como bien. Sólo consecuencias. Entonces me siento mejor que con la regadera que me tenía triste la semana pasada. El desayuno de Rodri fue con cupcake, el almuerzo en Burger King (tocó, él tenía derecho a escoger dónde) y por la noche....mamá se inventó una sorpresota. Dormimos en la terraza. Subí un tapete, los sleeping bags y la carpa, asador, salchichas, arepas y marshmellows...y bueno, pues...el Ipad. Jajajaja. Mi interés secreto es que adquirieran en un espacio controlado, un par de competencias indispensables para acampadas reales que empezarán a suceder muy pronto: prender el asador, limpia...
10 años de desescolarización, maternidad y feminismo(s)