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domingo, 16 de marzo de 2014

Epifanía

Hoy ha sido un día emocionalmente intenso. Estoy en un proceso fuerte de redescubrimiento personal de entender por qué hago cada cosa que hago, para qué y si quiero seguirla haciendo, para cambiar lo que pueda, y ser libre y abrazar lo que que me quede tras la depuración.

Hoy tuvo una alta y una baja. La alta fue un momento en el que por primera vez en mi vida tomé decididamente mi diario y supe lo que quería. No los cómos, esos quedan en otras manos, los qués. Recuerdo no haber estado nunca segura de qué es lo que viene, y de pensar que eran las circunstancias las que terminaban por determinarlo. Y aunque eso es parcialmente cierto, también es bien falso.

Puse mis quereres en palabras, no para que se me den, sino para que yo sepa cuales son. Simplemente. Que se den o no, no depende solo de mi. Será una parte, y dejará de ser otra. Como todo. Pero sé. Tla vez un día tenga el coraje de publicarlo aquí en este rincón de mi memoria personal que hoy comenzaré a releer para conocerme.

Y la baja fue cuando me di cuenta que es la ignorancia, el desamor, la desconfianza y la mentira lo que nos acaba como país. Ya lo sabía. Se constata abriendo un periódico y viendo noticieros. Pero leyéndolo así no es tan crudo, ni tan vil, como cuando uno, al interior de una comunidad, ve como se manipula y destruye un esfuerzo de personas capaces, por intereses mezquinos y ladrones. Hoy algo en mi se rompió del todo. Y decidí que orientaré mejor mi energía en otras direcciones.

Quiero ser la mujer sencilla que soy. NO me interesa ni el dinero ni la fama. Quiero a quienes me quieren porque se lo difícil que soy, y lo compleja. Pero tmabién conozco mis virtudes y mis compromisos. Y sé que he hecho todo lo que está en mis manos para darle la talla a mis retos. Así soy. Ya está.

jueves, 13 de marzo de 2014

machismo express, o sobre por qué salgo tan poco



Tal vez hiera susceptibilidades esta entrada. Los que consideren que los temas sobre sexo no son pertinentes, por favor no sigan leyendo. Posteo porque quiero recordar que este es el mundo de las relaciones de pareja, estas son frases del tipo de hombre que no quiero que sea Rodrigo, y con el que quisiera que nunca se encontrara Rosario. Pero va a pasar, y prefiero tenerlo bien presente.

1. Hace cuanto que no tienes sexo?
2. Es como si yo tuviera que decirle a mi mujer que me voy a comer una pizza. Yo no le tengo que decir.
3. Tu me encantaste desde el primer día. Me encantó lo atrevida que fuiste, que te sentaras en esa mesa sin conocernos.
4. Quieres que busquemos un travesti?
5. Tomemonos la ultima botella de vino en tu casa ya que tus hijos no están.
6. No faltaba más. Yo te llevo. Yo pago.
7. Tú eres una mujer excepcional, eres mucho más intelectualmente que yo, y yo de ti quiero aprender.
8. NADA ni NADIE se va a interponer en mi matrimonio.
9. Una chica con la que tuve un affaire se contentaba con solo sexo y yo me aburrí. Con comprarle un billete a Miami y decirle que nos fuéramos, ya.
10. No pero si yo soy juicioso, solo he tenido un affaire.
11. Mira como me pones, toca.
12. Yo no parezco miembro de mi familia. Yo no tengo límites. Yo puedo hacer casi cualquier cosa.

Ahora piensen...

1. qué es una mujer soltera a ojos de este hombre?
2. qué es un matrimonio en esta escena?
3. qué es "decir la verdad"?
4. quién pone y cuáles son los límites?

Entre más vieja, más estricta soy en que la gente diga la verdad y actúe con coherencia. A este man le hubiera ido mejor si me dice, me quiero acostar con ud. Se hundió en la frase No. 2, pero intentó insistir hasta estar completamente borracho, intentando convencerme a mi con alcohol. Es un hombre educado y decente, hasta de buenos apellidos. Yo tomé bastante, pero por fortuna tomar no me quita la ética indispensable para sortear estas cosas: si mi hija Rosario estuviera en mi lugar, me gustaría lo que está haciendo? Y créanme, no soy ni maniquea ni santurrona. Lo que soy es crítica de la manera como los hombres han creado un discurso para obtener sexo de las mujeres, y como las mujeres solo dan sexo cuando este discurso se pone en práctica.

Al final lo que yo dije fue, "a mi lo que mas me gusta de una persona, la razón fundamental para que me atraiga, es su capacidad de vivir al interior de sus propios parametros. Si ud. es capaz de tener sexo conmigo sin engañar a su mujer al "protegerla" de la verdad, entonces ud. podrá tener sexo conmigo. Pero yo no voy a ser cómplice suya en este juego de verdades a medias. Omitir la verdad es mentir. Y sí, comerse una pizza en casa, escondido en la cocina mientras su mujer está arriba viendo tele, me parece bien grave. Por supuesto que hay que decirle...¿quieres mi amor?

Mejor me hubiera quedado en casa viendo una peli. No tendría las resacas multiples con las que escribo esto, y la rabia feminista que me dan tantos machismos juntos.