Cargo en mi, a veces, los dolores del mundo. Tengo un blog en un sitio secreto que se llama De Dolores. Y es que, por fortuna o desgracia, me llamo así: Ana María de los Dolores, en nombre de la virgen dolorosa que rota, recibe a su hijo muerto y torturado cuando baja de la cruz. Es un sino, bello y trágico, que me habita. No porque sea yo depresiva (aún, por lo menos), o porque sea masoquista (bueno, un poco), sino porque creo que el dolor es parte de la naturaleza, indispensable para el crecimiento, y capaz de ser sanado. No hay mayor alegría que sanar, no hay mayor amor que el que se siente por quien te sana. Hay gente que con solo existir lo logra. Y otra que con solo existir te duele. Lo han vivido? En fin, esta entrada no era sobre eso. Era sobre el dolor de patria que se intensifica. Tengo un amigo policía a quien le reclamé su ausencia de muchos días. Me contestó "no has visto noticias? Han matado mucha gente! Tengo trabajo hasta la coronilla!" :( Hemos norm...