Hola Nancy, No te conozco sino a través de la confianza de Angélica, así que voy a escribirte como si te conociera. Nuestra familia se desescolarizó años antes de que naciera nuestra primera hija, Rosario. Es más, una de las razones por las que me consideré "compatible" con el padre de mis hijos para crear un experimento de pareja, fue la sospecha y el desasosiego que nos producía la escolarización. Pero...una cosa es cómo te imaginas la cotidianidad desescolarizada, y otra un poco distinta como es (todo en la vida es así no?). De todas maneras era muy claro, por muchas razones, que no queríamos darle a nuestrs hijos ni la educación elitista y blanca que no podíamos (ni queríamos) pagar de los colegios considerados "excelentes" (yo misma me gradué de uno de esos); ni la educación de obrero raso que nos ofrecía la educación pública. (Nota al margen a propósito de esto. Si esta diferencia es notoria en Bogotá, no se imaginan Cartagena. La educación pública aquí es ....
Comentarios
No creo que la solución sea prohibir ni satanizar, pues creo que todos sabemos lo que pasa cuando a un niño se le prohibe algo...
Con respecto a los hikikomoris, no pienso que los homeschoolers se vuelvan más propensos a caer en esto, sino todo lo contrario, pues están libres de las presiones y espectativas creadas por los adultos que llenan su vida escolar, y según el artículo, esta es una de las pricipales razones por las que estos niños deciden aislarse del mundo.