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domingo, 22 de junio de 2008

Un paseo muy completo (primera parte)

Buenos, pues como mis actividades contribuyen y contribuirán significativamente a que la vida de mis hijos sea más plena, me voy a dar una escribidita rica de un paseo que hice este fin de semana.

El viernes fue un día largo. Soporté mucho sol en una actividad y mucho estrés en una negociación que, aú hoy, no ha terminado. Cosas del trabajo... pero a las 4:30pm, antes de que me cayera implacable el pico y placa y--reconozco un poco de pereza de último momento por la llamada que me ubicó a 9 horas del punto de llegada-- salí pa Sincelejo. Pasé recogiendo a Martha para darle "el chance" para ir a ver a sus hermanos en Montería. MArtha es increíble compañía, piensa en todo: llevó brownies, gaseosas y agua. Yo, ni maleta; escasamente le dediqué 6 minutos a empacar algo en extremo desorden. En 3 horas exactas toque Sincelejo, aun cuando me fui por la "carretera de los buses". Las dos paradas de los policías (a nada, porque todo estaba en regla) desconcentraron a Martha de su misión de encaminarme correctamente por la vía al mar. LLegué a comer con variso amigos que viven en Sincelejo: MAuricio, Camilo, Luisa, y Migue. Migue será también protagonista de esta historia.

Después de comer mi cuerpo me enteró por fin de lo cansado que estaba. Así que a dormir. EN la conversación me quedó claro que aun con cierta perecita debía ir a Puerto Escondido, al festival del BUllerengue, a acompañar a Candilé (el grupo folclórico de Migue).. Sentía que tenía que ir, pero más por compromiso con él que porque ya me quedaran ganas... bastante equivocada. Esa noche, mientras me ponía el piyama, conocí a Angélica. Se veía furiosa y cansada. Me inquietó. Otro actor de este relato.

Ayer me levanté a las 6am, esperando salir como a las 7. Nada en la costa sale a tiempo. Nada. Me dije que me daría por bien servida saliendo a las 8. Migue llego a las 7:30. YO en la hora y media que esperá sentada en la sala de Mauro, tuve una breve conversación con Angélica, su ofuscamiento evidente en las primeras palabras. No se por qué escupió sin conocerme y en muy pocos segundos las múltiples aristas de su molestia. Mi respuesta fue invitarla a irse con nosotros. Empecé a darle un cáriz sanatorio al paseo, a usarlo apra reparar corazones. Al fin y al cabo era mi primer paseo oficial desde que vivo acá. Antes no tenía ni carro, ni con quien, ni tiempo: mi deuda histórica con la tesis (que entregué el lunes pasado) se lo tomaba todo. Así qeu eso revestía nuestra aventura de una caracter emancipatorio. Yo llevaba muchsa semanas sin ver el mar y quería tenerlo cerca.

y Angélica, roñosa, por fin aceptó. Iba para otra parte, iba con otra persona, iba a trabajar, no iba...y al fin, se bañó y se sumó.

Tres. Tres en mi experiencia paseística es buen número. Dos implica demasiado compromiso, 4 es lo mismo que dos solo qeu multiplicado. Tres te obliga a ser de todos.

BUen punto de partida.

AL fin, comenzó la travesía (2 horas fuera de plan) a las 9. Loq eu yo no quería era que me cogiera el solazo...pero en fin...ya que se podía hacer.

Avanzamos hasta parar a desayunar pescado (no, mentiras, nos lo ofrecieron pero no, huevitos y chocolate y patacones) en Tolú. Y rápido para adelante.

En lo siguiente explicaré una serie de factores. 1. NOs habían dado varias versiones sobre cómo llegar. NInguna mencionaba la palabra Montería. Si hubiera mencionado Montería yo le hubiera dado el chance completo a Martha y no la habría dejado en Sincelejo. 2. NO shablaron de dos caminos, uno corto y uno largo. 3. En vez de coger la carretara al mar, por una malinterpretación del mapa ibamos por "la otra".

El punto es que en San Pelayo, y haciedno gala de mi mayor astucia, jajajaja, sugería que desviáramos por una carretera que salía en el mapa y que claramente "nos acortaba 100 km con respecto a la otra". Esta debe ser la carretera corta pense para mis adentros. La destapada que es un atajo que pasaba por el "puente metálico". (Bellísimo puento, por cierto, sobre una remificación del Río Sinú). Mis compañeros de viaje, se convencieron facilmente de mi hipótesis o se callaron porque sabían que yo ya había decidido irme por ahí...y siendo el chofer...jajajaja.

HAber tomado ese giro nos puso, con gran intensidad que no se detuvo ya más, en MAcondo.

Aquí debo parar y hacer un ENORME reconocimiento a la casa Matriz de mi automóvil, la CITROEN. Estoy segura que de no ser por la fuerza de su primera, y la suspensión ajustable, estaría aun atascada en la Vereda "Sitegusta" donde dimos por perdido el esfuerzo y decidimos devolvernos sólo para qeudar encunetados en el lodo dando la U.

Asi que después de paleo, piedras y unas tablas, y la ayuda de 5 campesinos, salimos de la cuneta. Y ellos nos convencieron de seguir adelante. NOs dijeron qeu habíamos pasado ya lo peor y que si habíamos llegadao ya hasta aquí, debíamos seguir adelante.

Dudamos, deliberamos, el terreno se veía cada vez más dificil. El calor era intenso. El piso era 100% greda, el agarre de mis llantas, inexistente, la dirección claramente desaparecía. Pero confiamos en ellos y segumos adelante, no sin antes brindarles gaseosita por su esfuerzo. Yo me estaba divirtiendo, vi grave la enterrada del carro, pero supe que saldríamos no se por qué. En ese lugar no había señal de movil y una grua hubiera sido imposible (muy a pesar de que para Migue, fue la primera opción, antes que las piedras y las tablas;¡nos hemos burlado tanto de que nos saliera tan urbano!).

Efectivamente la siguiente hora fue muy dificil. HAbia lugares tan complicados que habia uqe bajarse del carro para analizar cómo pasarlo. Pero la buena noticia es que no nos enterramos más sino un segudndito en una zanjita de la cual loramos salir con un empujoncito de los pasajeros. Hubo un punto, en especial, que dije aquí o pasamos o nos quedamos, aceleré y pasamos!

LAs casitas campesinas de la orilla de esta carretera, que no había visto carros en siglos (y mucho menos un sedan rojo, si algo había visto camionetas) nos miraban perplejos. QUé carajos hacíamos ahí? NOsotros tampoco sabíamos bien. Pero ahí estábamos y la única forma de salir era yendo para adelante. Ya devolvernos no era una opción y el mapa nos prometía una intersección con una vía principal un poco más adelante. A propósito, tal intersección nunca llegó. Par paradas nos demostraron que Cocacola llega a todos los rincones. Y que los valles de Córdoba son un sueño. Con razón los latifundios son allá, que territorio tan visiblemente fertil y hermoso. SI yo fuera ladrón de tierras también me robaría esas.

Lo cierto es que al final, embarrados (no mucho para el nivel de dificultad de la carretera), cansados y estresados, llegamos a Cristo Rey a tomarnos una ultima gaseosita. a 15 minutos quedaba Puerto Escondido. Yo estaba tan feliz de haber superado la parte dificil...(ya me pueden inscribir de chofer en un rally, me le mido 100% con la experiticia adquirida). Eran como las 230pm. Y al fin...el mar, el Puerto, la fiesta...

Llegamos a parquearnos junto a la plaza, a encontrarnos con el grupo, que la verdad no nos recibió...ni una sonrisa, dieron por hecho que debíamos estar allí. De eso podría hacer una entrada completa, de mi relación inexistente con Candilé, a excepción de Jaime. Para los demás, creo, si mucho, ser solo una blanca. Aquí seguimos aprendiendo. (Espero que Migue, cuando lea no tome esto personal, no tiene, justamente no tiene, nada que ver con él, este pleito lo arreglo yo con Candilé).

En fin...llegué y tarataatnannnnnempezo el festival del bullerengue. NO es sentido figurado. Literalmetne, apensa llegamos inciaron el festival. NO por nosotros, por supuesto, pero si por nuestr suerte que se manifestó así varias veces en el viaje. Por ejemplo, en el hecho de que mientras le tocaba el turno a CAndile, Angelica y yo quisimos ir a la playa a refrescarnos un poquito del viaje en el mar, y apenas arranacmos, se pincho una llanta con una piedrita (habiéndose podido pinchar en alguna parte de la larga travesía en el territorio durísimo) y descubrí qeu no tenía cruceta, qeu me la robaron... Un lugareño servicial y COQUETO ofreció cambiar la llanta así qeu Angelica y yo nos fuimos a dar el chapuzon dejando delegada esa tarea.

El mar estab tibio, la playa agreste y salvaje, de acantilado, bellísima.

Las conversaciónes con Angélica se habían intensificado, nos íbamos sincerando, de todo. Extrañas y conocidas. Esa fue parte fundante de la aventura completa.

Desde la parte superior del acantilado pequeño por donde bajamos al mar, nos pitó intensamente un mototaxista...ya es hora, va Candilé!

Corrimos a medio vestirnos, Angelica no se había mojado, y llegamos a ver las presentaciones.Es dificil apra mi describir la riqueza. No solo de Candilé (de hecho, aun les falta), sino de todos. LAs variaciones, los bailes, las voces, las letras. El país que olvidamos existe y con mucha más intensidad que todo. Sobrevive y de qué manera. Especialemente la música de doña Eustaquia Amaranto, del grupo de Turbo nos impactó a Angélica y a mi: "se quema Turbo" no se consigue en CD de Sony Music, por fortuna.

Me enamoré de un bailarín increíble del grupo de la Seño Eustaquia. Muchas de las integrantes de varios grupos eran ancianas, de mas de 70' años. Eran la autoridad. En baile y canto. NO el rellenito. LA autoridad. Riqueza, mucha riqueza. Y saben donde dormían esas ancianas (una con 104 años)? Como nosotros, en el piso de una escuela del pueblo, sobre una colchoneta, con todos los demás miembros del grupo en el mismo salón. SOmos un país pobre, es cierto. LO grave es que seamos pobres de perspectiva, de espíritu. A esos mismos grupos en Europa les dan las mejores suites, las mejores condiciones. NOsotros, pobres torpes, avivatos y corruptos. Con buena admisnitración el festival gestionaria recursos y pagaría hospedajes dignos, al menos para esas señoras del bullerengue que son leyendas vivientes del folclor de COlombia. Que lejos está Bogotá. QUe felicidad haber mandado a la mierda mi centralismo! Bogotá, les cuento a mis amigos capitalinos, es una ciudad ficticia, una gran mentira, de vanidades y pendejadas. YO habito, con felicidad y con dureza el mundo real. De nuevo, por fortuna.


Uff. voy a dejar aqui por ahora, continuará....mañana me levanto a las 5am apra llegar a la oficina en cartagena a las 8....

jueves, 5 de junio de 2008

Soy muy rara: nostalgias de Bogotá

Prefiero la verdad a la mentira. Prefiero herir de frente que matar por la espalda. Prefiero ser intensa que indiferente. Prefiero comprometerme a fondo en lo que haga. Prefiero darle chance a la vida de demostrar su grandeza. Prefiero no hacerme la tonta ante la desgracia. Prefiero asumir costos hasta las últimas consecuencias, prefiero la dignidad que la retirada. Prefiero no sentir lástima por nadie.

Soy dura. Odio la incoherencia y la incompetencia. Odio a los que se dan por vencidos sin intentarlo.

Más dura conmigo misma que con nadie. Por eso tengo el cuero curtido y la meta un poco mejor trazada…que ayer.

Prefiero ser libre del pensamiento. Me queda un poco grande la palabra libertaria. Pero en las noches me sueño con la bella acracia, y mi comunidad, tan olvidada, tan distante.

Me duele el mundo y creo que todavía puedo, no tengo que, cambiarlo.

Sé que ni la juventud, ni la belleza están en el cuerpo. Me desconcierta todo lo que por el cuerpo pasa. Me aturden las opciones capitales; para elegir, prefiero elegir la vida que la lasaña.

Duermo desnuda, sueño despierta, odio que tengan quejas de mi, y tantos las tienen, que no comprendo, no me adapto, no me gusta.

Soy masculino y femenina, por fortuna ya no quepo en estas faldas.