Some differences between children and adults are morally significant. Children have less power, are more vulnerable, are emotionally and economically dependent, and so on. Depending further on age and situation they may need support as far as their intellectual and practical capabilities (just like adults, I hasten to add). But the idea that what makes the difference is competence versus incompetence is for the greatest part and perhaps even simply a myth. It is a bad philosophy of childhood (Mortier, 1997: 111).
Algunas diferencias entre niños y adultos son moralmente significativas. Los niños tienen menos poder, son más vulnerables, son dependientes económica y emocionalmente, y así sucesivamente. Más aún, dependiendo de su edad y situación, pueden necesitar apoyo en torno a sus capacidades intelectuales y prácticas (tal como los adultos, debo decir). Pero la idea de que lo que hace la diferencia es la competencia versus la incompetencia es, en gran medida, un simple mito. Es una mala filosofía de la infancia. (Mortier, 1997: 111).
Me sorprende lo que me ha intelectualizado en temas “maternos” esto de la desescolarización. Leo todo lo que puedo, y pretendo—aunque sé que no es una ruta correcta para resolver mis propios problemas emocionales—entender mejor mis sentimientos y mis preguntas leyendo sobre infancia, sobre educación, sobre género; acostumbro, inevitablemente, a compararme con lo que me dicen los intelectuales y los expertos. En unos me reflejo. En otros definitivamente no.
En la cita con la que encabecé este post…me gustaría reconocerme, aunque—reconozco—es difícil hacer el cambio de paradigma. Nos criaron con frases como “aki se hace lo que yo diga”, esta es mi casa, yo ordeno y ud. obedece, si no le gusta…, yo soy su mamá y punto…etc.
Y es muy berraco hacer otra cosa…no porque uno no la entienda…sino porque humanamente, el lugar de nuestro cerebro que se ocupa de nuestras emociones, no se regula racionalmente…así que para esto entender no sirve así que reaprender…en pocas palabras, es un reto.
En fin, los niños no son “nuestros”. No son un proyecto de sí mismos. No serán.
Son.
Están, como TODOS los adultos, en construcción. Se equivocan casi tanto como nosotros, tratan intensamente, de complacer a quienes aman pero no pueden evitar tener un Yo grandote y egoísta que a veces los hace fallar. Se arrepienten, se alegran. Se caen, se paran.
Tienen tres importantísimas virtudes que nosotros hemos perdido:
Se rien más (saben que todo en la vida es un chiste)
Lloran más y más duro (saben que la mejor forma de salir de la frustración es no guardarla)
Juegan más (saben que la vida es un juego, a veces divertido, a veces una pregunta por la justicia).
NO?
Ahora bien. Como carajos se pone en práctica…qué debo hacer, cómo corregir…cómo convenzo a Rodrigo que pegarle a su hermana está mal, que le duele…que eso no se puede hacer…
Cómo le enseño a Rosario a no desesperarse cuando no sabe algo de inmediato (como nadar o leer consonantes compuestas [bra, bre, bri, etc.]), o a entender que los modales son una convención cultural necesaria???
Qué cuernos puedo y debo hacer como mamá de esos dos locos retadores? Qué no?
Uy, es que a veces se acaba la paciencia, se agota el cuerpo, se secan las ideas, las cosas no salen, y ahí es cuando “smacking” (las palmadas…formas “toleradas” de violencia (palmadas en la cola, “taps” en la cabeza, etc.) contra los niños que he ejercido hacia Rosario (Rodri una vez en la mano por pegarle a ella) en momentos de descontrol y que me causan grandes remordimientos a posteriori pero que confieso no poder del todo contener cuando siento ira porque no hacen lo que yo quiero y digo) parece legítimo, parece posible, no parece tan malo.
Y un dato, hasta hace unos años se hablaba de tipos de violencia doméstica y también había un equivalente para “smacking” de los hombres hacia las mujeres; es decir, una forma tolerada socialmente de violencia física contra la mujer. Esto parece absurdo no? Pues así es la lógica hacia los niños. Feo no? Los papás sí les podemos pegar mientras no los agarremos a golpes hasta reventarlos…
Y alguien me explica cuál es la línea divisoria?
Como todo en la vida. El límite es moral. Así que es mejor ser radical y NO hacerlo. Y punto! Como dice Rodri.
Insisto, predico y me cuesta aplicar. Me cuesta mucho más desde que estoy aki sola y no puedo decir, time out, estoy cansada, necesito un relevo… en fin…cositas sueltas que leo y mastico aki…
Algunas diferencias entre niños y adultos son moralmente significativas. Los niños tienen menos poder, son más vulnerables, son dependientes económica y emocionalmente, y así sucesivamente. Más aún, dependiendo de su edad y situación, pueden necesitar apoyo en torno a sus capacidades intelectuales y prácticas (tal como los adultos, debo decir). Pero la idea de que lo que hace la diferencia es la competencia versus la incompetencia es, en gran medida, un simple mito. Es una mala filosofía de la infancia. (Mortier, 1997: 111).
Me sorprende lo que me ha intelectualizado en temas “maternos” esto de la desescolarización. Leo todo lo que puedo, y pretendo—aunque sé que no es una ruta correcta para resolver mis propios problemas emocionales—entender mejor mis sentimientos y mis preguntas leyendo sobre infancia, sobre educación, sobre género; acostumbro, inevitablemente, a compararme con lo que me dicen los intelectuales y los expertos. En unos me reflejo. En otros definitivamente no.
En la cita con la que encabecé este post…me gustaría reconocerme, aunque—reconozco—es difícil hacer el cambio de paradigma. Nos criaron con frases como “aki se hace lo que yo diga”, esta es mi casa, yo ordeno y ud. obedece, si no le gusta…, yo soy su mamá y punto…etc.
Y es muy berraco hacer otra cosa…no porque uno no la entienda…sino porque humanamente, el lugar de nuestro cerebro que se ocupa de nuestras emociones, no se regula racionalmente…así que para esto entender no sirve así que reaprender…en pocas palabras, es un reto.
En fin, los niños no son “nuestros”. No son un proyecto de sí mismos. No serán.
Son.
Están, como TODOS los adultos, en construcción. Se equivocan casi tanto como nosotros, tratan intensamente, de complacer a quienes aman pero no pueden evitar tener un Yo grandote y egoísta que a veces los hace fallar. Se arrepienten, se alegran. Se caen, se paran.
Tienen tres importantísimas virtudes que nosotros hemos perdido:
Se rien más (saben que todo en la vida es un chiste)
Lloran más y más duro (saben que la mejor forma de salir de la frustración es no guardarla)
Juegan más (saben que la vida es un juego, a veces divertido, a veces una pregunta por la justicia).
NO?
Ahora bien. Como carajos se pone en práctica…qué debo hacer, cómo corregir…cómo convenzo a Rodrigo que pegarle a su hermana está mal, que le duele…que eso no se puede hacer…
Cómo le enseño a Rosario a no desesperarse cuando no sabe algo de inmediato (como nadar o leer consonantes compuestas [bra, bre, bri, etc.]), o a entender que los modales son una convención cultural necesaria???
Qué cuernos puedo y debo hacer como mamá de esos dos locos retadores? Qué no?
Uy, es que a veces se acaba la paciencia, se agota el cuerpo, se secan las ideas, las cosas no salen, y ahí es cuando “smacking” (las palmadas…formas “toleradas” de violencia (palmadas en la cola, “taps” en la cabeza, etc.) contra los niños que he ejercido hacia Rosario (Rodri una vez en la mano por pegarle a ella) en momentos de descontrol y que me causan grandes remordimientos a posteriori pero que confieso no poder del todo contener cuando siento ira porque no hacen lo que yo quiero y digo) parece legítimo, parece posible, no parece tan malo.
Y un dato, hasta hace unos años se hablaba de tipos de violencia doméstica y también había un equivalente para “smacking” de los hombres hacia las mujeres; es decir, una forma tolerada socialmente de violencia física contra la mujer. Esto parece absurdo no? Pues así es la lógica hacia los niños. Feo no? Los papás sí les podemos pegar mientras no los agarremos a golpes hasta reventarlos…
Y alguien me explica cuál es la línea divisoria?
Como todo en la vida. El límite es moral. Así que es mejor ser radical y NO hacerlo. Y punto! Como dice Rodri.
Insisto, predico y me cuesta aplicar. Me cuesta mucho más desde que estoy aki sola y no puedo decir, time out, estoy cansada, necesito un relevo… en fin…cositas sueltas que leo y mastico aki…
Comentarios
uy que embrollo, que vaina, es muy berraco ser mama, sobre todo cuando uno piensa un poco, cuando uno no quiere repetir lo que hicieron con uno, cuando quiere que la cadena generacional , se rompa
No sé, pero hoy herví de rabia.
Me detengo en este post en especial en la parte que decis como enseñarle a Rodri a no pegar... yo creo que primero es la edad, hay una edad en la que pagan... bien, acá con Eze(2años) hace unos meses que pasó por esa etapa, empezó a pegar y yo le decia: NOOO, no pegues!... claro qe te sigue pegando y se rie también... bueno, tengo un post sobre esto: http://unamasunotres.blogspot.com/2007/09/mala-la-mesa-mala.html
Me pasó que fue un proceso y un conjunto de cosas lograr q entendiera que no se pega...1ero reconocer sus sentimientos, te duele cuando te golpeas por ejemplo... después mostrarle que a todos nos duele, no solo a él y después que pegar duele, le dije: pegate vos, y se pegó despacio claro, y le dije: más fuerte!, más fuerte!, más fuerte! hasta que se pegó fuerte y me dijo: me uele! (me duele!) y desde ahí ya no pegó más :)
Pero como decis vos es un camino de aprendizaje continuo y no hay formulas mágicas ni aplicables a todos... pero pasarnos ideas y compartir a veces sirve :)
Y con tu Rosadita hay mucho para aprender :) jejejeje
Besos!!! y leo tranquila y veo donde sigo metiendo mi cuchara :)
Yo no soy nada amiga de los golpes, trato de no hacerlo nunca con mis hijos pero a la vez pienso que un golpe en su momento ayuda de mucho, mas estoy de acuerdo con Jan, el daño mas grande, incluso mas que el golpe, es darlo con rabia y descontrol.
llego hasta ahora al blog, con muchas ganas de aprender de otras y de ver que no soy la unica que quiere el cambio pero que cuesta hacerlo, porque ahora no solo actuamos porque asi debe ser sino porque nos cuestionamos por todo lo que hacemos como madres y sobre todo como acompañantes de estos tesoritos que nos encomendaron, Yo tendo una chica de 8 años Io Yavanna una hermosura con la cual, me figuro repetir la cadena porque no pude manejar mi ira y el arrepentimiento es mi constante, estuvimos las dos solas los 5 primeros alos de ella y eso dificulto nuestra relacion, mas la falta de trabajo mio, ahora de nuevo estoy embarazada, aquel al que esperaba regreso, luego de 10 años y tome la desicion de abrir la fabrica de nuevo y regalarnos este tesoro, se llama NAghi esw un varon, pero me encargue antes de transformar actitudes mias con Io pero siempre siento que me falta tanto para ser la mama que deseo y sobre todo la que necesita ELLA, ME DOY PALO SOY LA MAYOR CRITICA DE MI MISMA. perdon se me fue en mayuscula.
Gracias por abrir estos espacios. Vivo en bogota y quiero irme a las afueras a chia cajica o algo asi pero no tengo muchos contactos para alquilar una casa para mi familia y me gustaria por mi oficio soy artista dibujante y ceramista y necesito una cas en el campo, y ademas deseo desescolarizar a Io y pasar mas tiempo con mis hijos, ha sido muy duro dejarla sola algunas temporadas.