No cierro este blog. Ya no lo frecuento como antes pero no sabría donde poner mis preguntas más complejas. No sabría como sacarlas de mi sistema pasándolas por palabras que además de estar ahí para leer después y conocerme a mi misma, tengan la virtud de servir de reflexión a otros, sobre todo a otrAs. Soy la mamá de una adolescente. Salí con paso firme y mirada segura de una infancia interesante, y entré con paso aterrado, mirada insegura, y grito destellante en la adolescencia. Rosario, como en una película cualquiera, de repente una mañana amaneció adolescente. Se puso audífonos, canto "canciones en inglés" y empezó a bailar salsa y música electrónica. Empezó a hacerme phubbing todo el tiempo y exigió dormir en una habitación aparte de la de su hermano. De repente Rodrigo y yo parecemos oler muy mal y ella pasa largas horas en su habitación "haciendo su vida". Coge buseta, hace pataletas con llanto (hace por lo menos 9 años no las hacía), y grita. GRITA. Y...
10 años de desescolarización, maternidad y feminismo(s)